El niño de seis años que fue asesinado ayer en un country del partido bonaerense de Presidente Perón se defendió usando sus uñas cuando su madre lo ahogó en un jacuzzi de la casa y la Justicia ya estableció que la mujer estaba “en su sano juicio”, informó el fiscal del caso. 

En tanto, el padre del chico había denunciado en febrero que su ex esposa le había dado somníferos a sus hijos y los había querido ahorcar, pero como informó que se llevaba a los chicos con él, la Justicia no intervino al entender que no existía “peligro”. 

La acusada del crimen, Adriana Cruz (42), se negó a declarar esta tarde ante el fiscal de Presidente Perón, Leandro Heredia, y permanecía internada con custodia policial en el hospital Ramón Carrillo de San Vicente. 

El fiscal explicó a la prensa que “un dato importantísimo es que la imputada tiene lesiones en su cuello, manuales, que son `estigmas ungueales`, es decir que presumimos que el niño intentó resistir el poder ofensivo y no pudo y fue vencido”. 

“Fue una lucha entre David y Goliat, evidentemente, donde ganó Goliat. Un niño de seis años que estaría pesando diecisiete o dieciocho kilos no podría nunca con la fuerza ofensiva de una mujer de cuarenta y dos”, remarcó Heredia. 

Según el fiscal, ”no se ha detectado ninguna patología psiquiátrica de base”, razón que lo lleva a pensar que “esta mujer estaba en su sano juicio en el momento de cometer lo que cometió”. 

Cruz fue sometida, además, a dos peritajes psicológicos que determinaron que estaba en condiciones de declarar, “aunque hay una recomendación psiquiátrica porque tendría algun vestigio de tendencia a autolesionarse o suicidarse”, detalló. 

Con este cuadro, el fiscal tenía previsto solicitarle al juez de Garantías de La Plata Juan Pablo Massi que convierta en detención la aprehensión de la mujer y que el magistrado defina si la deja internada en el hospital de San Vicente, la traslada a un neuropsiquiátrico o a una cárcel común. 

Heredia iba a pedir estas medidas después de que la acusada, asistida por el defensor oficial Juan Pablo Stasi, se negó a prestar declaración indagatoria. 

Sobre los antecedentes del hecho, Heredia explicó que “el padre denuncia que la mujer quiso atentar contra la vida de sus hijos, suministrándoles pastillas para dormir, poniendo una soga en una parte de la casa como para ahorcarlos”. 

Al respecto, una fuente judicial explicó que Carlos Vázquez hizo una denuncia en febrero último en la Comisaría de la Mujer de Presidente Perón en la que explicó que por el estado en el que se encontraba su mujer, él se llevaba a los chicos de la casa. 

El vocero detalló que si bien el hombre denunciaba que su mujer había amenazado a los hijos, “como consignaba que se los llevaba con él a otra casa, la denuncia deja de tener un peligro cierto en ese momento”. 

“La justicia no puede saber si luego el hombre devolvió a los chicos a su madre, porque más allá de esa presentación, nunca más volvió a informar qué fue lo que pasó”, sostuvo.

El vocero explicó que si bien la denuncia fue remitida a la fiscalía de turno de La Plata, una vez que ingresó se la volvió a enviar a la de Presidente Perón porque correspondía a esa jurisdicción. 

El fiscal Heredia también afirmó que está “semiplenamente probado” que la madre fue la homicida en base a testimonios y secuestros de elementos en la casa, entre ellos un cortaplumas y un lápiz de labios con el que se presume que escribió un mensaje para una de sus hijas. 

“Todo hace conducir, sin ningún tipo de dudas, que está semiprobado que ha sido la autora de este aberrante crimen”, sostuvo el fiscal. 

Heredia agregó que la mujer realizó pintadas “tipo grafitis” en las paredes de su casa del country San Eliseo, donde “refiere epítetos gruesos sobre el padre de la criatura y una pareja nueva de este señor”. 

Además, la mujer escribió en el botiquín del baño donde fue encontrado muerto el niño “un mensaje para su hija mayor que decía que se tenía que salvar, que se independice, que tenía que ser ella misma y no se deje llevar por esas cosas”. 

Por otra parte, el fiscal confirmó que Cruz “estaba pasando un cuadro de separación traumático, tortuosos y conflictivo con su ex marido” y que tuvo una internación psiquiátrica en una clínica de Quilmes durante 40 días, entre noviembre y diciembre pasados. 

El niño fue encontrado asesinado ayer en el jacuzzi de su casa del San Eliseo Golf & Country Club, ubicado en el kilómetro 18 de la ruta 52, en el sur del conurbano, por una empleada doméstica.