Casi 500 cuadernos fueron repartidos en comercios y casas particulares para que los agentes dejen su constancia de que pasaron por el lugar * Deben firmarlos y luego sus jefes pasarán a controlarlos * “La frecuencia de recorrida debe ser al menos de tres veces por día”, aseguró el subjefe de la Policía Departamental, Néstor Suhit.

Los vecinos y comerciantes ya pueden controlar que la policía cumpla con las recorridas por los barrios: cerca de quinientos cuadernos fueron repartidos en negocios y casas particulares para que el efectivo que recorre las calles deje constancia de que pasó por la zona que debía vigilar.

El sistema tiene como objetivo prevenir delitos, responder la demanda de seguridad y, fundamentalmente, acercar a la policía con la gente. La idea fue puesta en marcha en la ciudad por la Superintendencia Sur de Policía, a cargo del comisario general Abel Maggi, conjuntamente con la Jefatura Departamental, quienes implementaron en distintos barrios de la ciudad un método en virtud del cual los comercios y domicilios particulares que lo deseen pueden solicitar un cuaderno que suministran las comisarías y que los efectivos de la fuerza deben firmar para dejar constancia de su paso por el lugar.

“Teniendo en cuenta que la población nos demanda una mayor presencia, se implementó un servicio que permite efectivizarla en distintos sectores de la ciudad; la idea es que los vecinos, gracias a los cuales podemos desarrollar nuestra tarea, tengan mayor contacto con los agentes policiales; la población está colaborando mucho y día a día advertimos que hay más personas dispuestas a participar”, explicó en una entrevista con LA CAPITAL el subjefe de la Policía Departamental en la ciudad, Néstor Suhit. Y, enseguida, agregó: “Somos conscientes de que sólo con que se note una mayor presencia policial en domicilios particulares y negocios se pueden evitar muchos delitos. Esta es una tarea que se realiza los siete días de la semana”.

-¿Cuáles son los objetivos centrales de este nuevo sistema de control?

-Es una cuestión de acercamiento del vigilante hacia el vecino y del vecino hacia el vigilante. Es es uno de los objetivos. El otro es que el policía tenga la obligación de pasar por puntos de referencia en los barrios a los efectos de firmar el cuaderno para dejar constancia de que se hizo presente. Esta es una forma de control de la policía y de la ciudadanía para ver si se cumplen las recorridas.

-¿Cuándo se puso en marcha este sistema?

-El sistema ya está funcionando hace un mes y medio. Ya tenemos alrededor de 500 cuadernos repartidos. Los vigilantes ya se están acostumbrando a que tienen que pasar por los lugares y firmar. Esto permite que nosotros podamos controlar. Además el vecino tiene teléfonos de referencia de la comisaría o el distrito para llamar si la frecuencia de pasada no se cumple.

- ¿Este sistema de control se va a aplicar en toda la ciudad?

-Esto se va a aplicar en toda la jurisdicción de Mar del Plata. Estos cuadernos ya están divididos por todas las comisarías, que tienen diferentes puntos de referencia. Obviamente algunos son en horarios comerciales, otros en horarios un poco más nocturnos y los menos son los pasajes a la noche porque no se va a ir a molestar al vecino cuando está durmiendo. Pero en ese caso en particular, los puntos serían las estaciones de servicios y los lugares donde haya serenos y encargados.

-¿Cómo se definieron los comercios y las casas particulares donde se pusieron los cuadernos?

-Se fue preguntando quién estaba con la voluntad de hacerlo tanto en comercios como en casas. En los comercios la mayoría tiene la voluntad ya que es de día y es más cómodo. Para los domicilios particulares es más difícil pero ya se está haciendo. De todas maneras, los vecinos lo toman bien porque todos están ávidos de participar y colaborar. De alguna manera a ellos les interesa que pasen por su domicilio.

-¿Cómo es el cuaderno que deben llenar?

-Hay una columna donde están individualizados los datos del efectivo, la hora que pasa y su firma. Después al lado hay una columna que es el control, que generalmente van los jefes de turno de las comisarías para ver si pasó el vigilante y se llenaron los cuadernos. Además, el jefe dialoga con el comerciante y con el vecino para ver si está todo bien o hay que cambiar algo.

-¿Cuántas veces debe pasar un policía por un comercio o una casa durante su recorrida?

-El rol de frecuencia de un policía debe ser de no menos de tres veces por día. Si pasa más es mejor. Pero hay que tener en cuenta que son los mismos efectivos que están cumpliendo los servicios de cuadrícula y también concurren a los llamados, donde muchas veces pueden estar dos o tres horas. Nosotros tratamos de que la recorrida se haga con la mayor frecuencia posible.

-¿Quienes realizan los patrullajes?

-El policía que está a pie y el patrullero. Por ejemplo en la calle Güemes va a haber tres o cuatro paradas donde van a estar los cuadernos. Tratamos de que los cuadernos estén en puntos estratégicos para que el efectivo recorra toda la jurisdicción de él. De esa manera logramos que el vigilante no se pare tanto y no pase siempre por los mismos lugares en su recorrida habitual.

-¿Qué tiene que hacer un vecino si ve que el efectivo no cumple con la frecuencia?

-El control lo hacemos nosotros. Pero si el vecino o el comerciante nota que la recorrida no se está cumpliendo o disminuyó debe llamar a la comisaría. En realidad lo que hay es un doble control porque generalmente el control policial pasa una vez al día.

-¿Qué se hace si no se cumple el recorrido?

-Primero se estudia el porqué. Si no hay justificativo, se aplicará una sanción según el motivo. Generalmente va desde un apercibimiento hasta días de suspensión de empleo. Hay que aclarar que esto es una obligación para el vigilante, no una opción.

-¿La medida cayó bien en los foros de seguridad?

-Sí. El comisario general ha tenido diferentes reuniones y es una tentativa para ver si podemos lograr la unión del policía con el ciudadano. Los jefes policiales tarde o temprano nos vamos pero el vigilante siempre sigue siendo el mismo. Por eso la intención es lograr una doble educación.