EL OCASO ES LEY? (Una historia de amor)

 

Todos los hombres alguna vez hemos soñado con esa figura que nos hacía acelerar los latidos, alguna vez también soñamos con tomar la mano y mirar fijamente a los ojos a esa imagen que nos seducía a través de la pantalla, una foto, un posters, y nuestros sueños llegaba a situaciones inimaginables pero, en nuestra mente era una palpable realidad que asiduamente excedía el tomar la mano y fijar la vista es esos ojos. Lo que sigue es un extracto de una situación que seguramente a álguien pueda darle un toque identificatorio.

Tus ojos están cansados, toda tu así estás, el desgaste por “llegar” comenzó a hacerte mella.

Recuerdas?…eran de estrella tus sueños farandulescos, con tu sonrisa, arabescos dibujabas por doquier.

Flores, abrigos de piel, luces, autógrafos, notas, un…¡Hasta nunca!…a la ignota le dirías al ingresar a ese glorioso umbral.

Del divismo, la gran reina…¡Mírate!…eso que peinas maleza seca parece, ya en tu rostro aparecen surcos de amargo placer

Fuiste mujer porque al ser del mejor postor ganabas, si a éste acompañaban promesas de un gran contrato.

Y si un promisorio estrellato vertía que era un hecho…¡Vuelve a mirarte!,,,esos, tus pechos, ayer rígidos y altaneros.

Hoy, sin apuro ni esmero los ocultas tras esos trapos…¡Caramba!…mira que trato, con tanto representante.

Productores tan galantes, quién te ha visto y vé ahora, te contemplo y mi alma llora, me causa gran esfuerzo el respirar.

Que de alcohol el emanar proveniente de tu cuerpo, me recuerdan que…¡Ni muerto!…pensé que así te vería

¡Estrella!…tú…adorada mía, mis brazos aún están, se que no los rechazarás como hace veinte años.

Sí querida…como antaño, vuelvo a estas aquí, a tu lado, sin promesas ni contratos, solo,,,porque siempre te he amado.