El sojero Alfredo De Angeli y su mujer estaban en la cama…
De repente De Angeli le echa mano a las tetas de la mujer y le dice: “Sabés guacha, si estas lolas diesen leche, podríamos vender las vacas!”.
Ella responde: “Si querido…..”
Entonces De Angeli le pega una palmada en la cola y le dice: “Sabés amorcito, si este culo pusiera huevos, podríamos vender las gallinas y las pavas…”.
La mujer, cansada de escuchar boludeces, le agarra el pene a De Angeli y le dice: “Sabés querido? si esta porquería se parara más seguido, podríamos echar al peón!!!”.








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ja!!!!!