Susana Traverso fue una de las actrices más populares en la década del ’80. Protagonizó películas con Alberto Olmedo y Jorge Porcel y trabajó con Juan Carlos “Minguito” Altavista y Juan Carlos Calabró.

 

Fue contemporánea de Graciela Alfano, Moria Casán y Susana Giménez, entre otras figuras del espectáculo que, en esa época, al igual que ella, eran sex symbol. Se desnudó para la revista Libre, en 1985, y nunca tuvo pudores a la hora de mostrar su cuerpo.

Susana quiere, ¡el Negro también!, Mirame la palomita y Mingo y Aníbal, fueron algunas de las películas en las que participó, estuvo enNo toca botón, en televisión, pero en 2004 hizo su última aparición en el corto Juego de opuestos.
Si bien sus compañeras en ese entonces siguen trabajando hoy en día en los medios, ella se alejó desde hace muchos años y se dedicó a “disfrutar de la vida”. Hoy, en el día de su cumpleaños número 60, Susana habló con Teleshow.com y explicó los motivos de su alejamiento del medio, dio detalles sobre su vida actual y se refirió a sus ganas de ser convocada para el cine.

¿Cómo es un día de tu vida? ¿Qué hacés?

“Un día mío hoy es divino. Tengo una vida normal. Tengo cuatro casas de las cuales me ocupo, paseo mucho, voy a los conciertos. Voy a baile, lo hice desde los 18 a los 28, después dejé porque falleció mi mejor amiga y retomé hace un tiempo. Me encanta, me tiene bien el cuerpo y la cabeza. Cuando voy a la clase de baile, no me duele nada.

¿Por qué abandonaste el medio artístico?

Empecé a trabajar a los 19 años e hice de todo. Nunca decidí dejar. Si me llamaran mañana de algo que me gusta, lo hago. Lo que me cansó hacer es el teatro, pero todo lo que es expresión artística me gusta. Como dijo mi madre, ‘fui dejando sin querer queriendo’. Cada vez había menos trabajo, las propuestas que tenía no eran lindas, no por la parte económica, soy una actriz de comedia muy divertida que le encanta hacer de todo. Amo, extraño y adoro, pero no me interesaba una telenovela estúpida. No puedo hacer algo que no me creo.

Sigo siendo la más ferviente admiradora del medio artístico y lo que más me gusta es el cine. Me leí toda la vida de Steven Spielberg por placer. Ahora hago todo por placer. Los medios me gustaron para comunicarme a través de mi trabajo, pero cuando no tenés trabajo,como yo no soy periodista ni mediática, no sé qué podría hacer en televisión. Antes era diferente, muy respetuosa la tele, y reconozco que la prensa siempre me mimó mucho, por eso los quiero.

Dijiste que el teatro te cansó, ¿volverías a trabajar en cine o televisión?

Por el cine cualquier cosa, si estuviese Aries (productora) filmaría un contrato hasta el día que me muera para cine porque para cine haría de todo, pero para tele, un personaje en una ficción me gustaría. Si es para hacer de participante o panelista, de un programa formal sí, no la chatarra.

¿Te arrepentís de alguno de tus trabajos?

No reniego de ninguna de las películas, si justo sintonicé la miro, me acuerdo hasta los diálogos. Me gustaron hacerlas todas y las volvería a hacer. Los desnudos fueron maravillosos. Hoy en día también me desnudaría.

¿Serías jurado de Bailando por un Sueño como hicieron Graciela Alfano o Moria Casán?

De esas cosas nunca me llamaron. Les doy un perfil bastante refinado. El jurado no me gusta. No tengo ese perfil. Lo miro por los bailes, pero cuando viene el momento de la puntuación cambio porque no me gusta la chatarra.

¿Qué actrices de ahora te gustan?

Anne hathaway. A morir desde que empezó Natalia Oreiro, me gustaJuana Viale, “La China” Suárez, Nancy Duplaá.

Vos en tu momento fuiste una sex symbol sin cirugías ¿Ahora preferís a las actrices con belleza natural?

Sí. Yo sigo sin cirugías, sin maquillaje, me corté el pelo bien moderno cortito.

¿Cómo te sentís cumpliendo 60 años?

Odio el número. Cuando oigo anciana sexagenaria, me da ganas de matar a alguien. A todas las señoras que tienen mi edad, muchas que dicen que tienen 56, les digo que no se debe contar tan abiertamente la edad, uno es lo que representa. Físicamente estoy bárbara, pero lo más importante es que estoy mentalmente bárbara. No hay que jubilar el cerebro.

Estoy tan bien que a los 48 me dijeron ‘vos no podés hacer de mamá, sos muy sexy’. Para una actriz joven es mucho más fácil que haga de más joven y de adulta. A mi edad, es mucho más limitado el trabajo, pero hice 26 películas acá, dos de ellas en coproducción con Estados Unidos. No me puedo quejar. Tuve mucha suerte y fui muy tenaz. Ahora disfruto del amor de mi nieto de 11 años, de mi maridoRoberto Arano (ingeniero y amante del arte) y mi hijo Alan.

¿Cómo vas a festejar tu cumpleaños?

Mi cumpleaños lo vamos a festejar en la playa. Es un número redondo y hay que celebrarlo. Lo festejaremos en Punta del Este y después con toda la familia.