ArteargentinA: Los barrios de la ciudad patagónica del petróleo, Comodoro Rivadavia, siguen cubiertos de agua y barro. La Anónima (la cadena de supermecados de los Braun, la familia del jefe de Gabinete Marcos Peña) fue denunciada por remarcar abusiva mente “en más de un 100 por ciento” los precios.

ArteargentinA: Los barrios de la ciudad patagónica del petróleo, Comodoro Rivadavia, siguen cubiertos de agua y barro. La ciudad sufrió el temporal más grande de su historia, con casi 100.000 afectados y dos muertos debido a la caída de 286 milímetros en pocos días. En Comodoro, esto equivale a las lluvias acumuladas en cuatro años.

Cientos de vecinos evacuados demandan insumos básicos para la supervivencia como agua potable, pañales, pan y leche. Mientras tanto, la megacadena de supermercados La Anónima, fue denunciada por remarcar abusivamente “en más de un 100 por ciento” los precios en las zonas más perjudicadas por la catástrofe climática. La propiedad de “La Anónima” se adjudica a Federico Braun, tío de Miguel Braun, secretario de Comercio de la Nación, quien es también pariente de Marcos Peña Braun, jefe de ministros del gobierno de la alianza Cambiemos.

Hasta el domingo 9 de abril, seguía lloviendo con intensidad en la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia, que ya está devastada por este largo temporal que no le da tregua. El viernes por la mañana se declaró la ciudad “zona de desastre” y se confirmó que un enfermero de 44 años murió en la madrugada tras ser arrastrado por el agua en la intersección de las calles 10 de noviembre y La Montada, esquina localizada en la zona sur. El fenómeno climático afectó al menos a 92.000 personas, se estima que hay 2.000 familias que se quedaron sin casa y la cifra de evacuados y autoevacuados aumenta cada hora. Las cifras de evacuados hasta el jueves era de 1.600.

Mientras tanto, para la cadena de supermercados más grande del país, que tiene 160 sucursales, no es suficiente con que sobresalgan graves conflictos de intereses en relación a los funcionarios de la familia que operan áreas clave del gobierno. 
El sindicato de Camioneros local denunció que “La Anónima” aumentó abusivamente, en más de un 100%, los precios de artículos de primera necesidad como son la leche, el pan y el agua. Este sindicato impulsó este miércoles un escrache frente a una de las sucursales de esa cadena comercial, corroborándose que en ese lugar fue donde el agua subió más de un metro y medio, frente al Barrio 1008.

El pasado día miércoles, varios camiones bloquearon el acceso a la sucursal del barrio ante el hecho de que la empresa quisiera “aprovecharse de la difícil situación” que viven los inundados. “Son unos sinvergüenzas”, criticó el Secretario de Organización de Camioneros, Darío Guzmán, en declaraciones a la prensa. “Hablamos de más del 100 por ciento de remarcación. Un kilo de pan está más de 70 pesos y un litro de agua más de 60”, precisó, y advirtió que al escrache podrían seguirle otros similares en diferentes barrios.

Mientras tanto, los evacuados en Comodoro Rivadavia fueron distribuidos en 16 centros que funcionan en escuelas, clubes y edificios públicos. “Cuando todo pase, habrá que reconstruir al menos 2500 viviendas” dijo el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, quien declaró “no haber visto jamás una cosa de estas características”. 
No es la primera vez que la empresa supermercadista es acusada de prácticas comerciales espurias. Hace semanas, se presentó un recurso de amparo contra esa cadena, porque en una zona donde 1500 familias estaban poniendo en marcha un programa de fomento para la cría y venta local de cerdos, al mismo tiempo aparecieron en las góndolas de “La Adrónima” cerdos envasados al vacío, provenientes de Dinamarca.

Evidentemente, la planificación no ha sido una de las prioridades para este gobernador peronista, cuyos diputados acompañaron las votaciones de las leyes más polémicas del gobierno de Macri. En lugar de garantizar alimentos para la población por vía de la fuerza pública, realiza declaraciones rimbombantes mostrando una gran incapacidad para resolver la situación de emergencia.

En el marco de las graves pérdidas materiales que ha sufrido esta ciudad, tanto por causa del cambio climático, como de la carencia de políticas públicas adecuadas para prevenir o al menos paliar desastres de estas características, solo la organización solidaria de los trabajadores y vecinos permitirá el control social del abastecimiento de necesidades básicas.