ArteargentinA: El reconocido actor dice estar preocupado por el rumbo económico y el endeudamiento que lleva adelante el macrismo y advierte: “Ya lo viví y sé cómo termina”. También habla de su debut como director cinematográfico en un film que aborda las deficiencias del sistema judicial argentino. Su visión sobre la situación de la industria del cine.

ArteargentinA: Hace pocas semanas se estrenó El peso de la ley, ópera prima de Fernán Mirás como director. Basada en un expediente real, la película habla de las deficiencias del sistema judicial en la Argentina y de cómo la ley afecta a la víctima y al victimario. El film obtuvo muy buenas críticas y una auspiciosa convocatoria de público “Cuando tomé conciencia de que mis ideas habían tomado forma, fue una grata satisfacción”, cuenta Mirás en un mano a mano con 3Días en el que se anima a dar su visión sobre la actualidad argentina. El reconocido actor asegura que por estos días su agenda está abarrotada de compromisos. “Mi día a día es un chino. Viajo de un lado al otro, acabo de terminar con las grabaciones de la segunda temporada de Loco por vos, la versión local de Mad about you que aún no tiene fecha de salida al aire.

¿Cómo fue el proceso de investigación para tu película sobre un tema tan delicado como el funcionamiento de la Justicia?

-Fue alucinante. Si bien yo había escrito otros guiones, mi mayor satisfacción fue tener bien claro qué tema iba a abordar, aunque la idea va tomando forma en el proceso. Más allá de la estructura y de los engranajes de esa maquinaria judicial, lo más interesante fue el hecho de poder hacer foco en cada uno de los individuos que trabajan en el Poder Judicial, qué responsabilidades tienen, qué dificultades éticas se plantean y con qué confrontan en esa profesión.

¿Qué comentarios recibiste de jueces y abogados que ya vieron el film?

-Hubo una proyección para ellos después del estreno y se sintieron muy representados al saber que se cuenta algo de la cocina de ese mundo que nunca se vió. Tiene que ver con abogados de nuestro país, no del exterior. La gente que trabaja en el Poder Judicial no se asombró por la película. Creo que parte del proceso de investigación, al menos para mí, fue darme cuenta de mi ingenuidad como ciudadano respecto de ese tema y compartir el guión con Roberto Gispert que, al ser abogado, la tenía más clara que yo. Fue muy interesante.

¿Qué opinás vos de la justicia argentina?

-Después de la investigación, puedo ver más allá. Hoy están pasando muchas cosas en el sistema judicial. Siguen vigentes temas de la película -que se sitúa en el 83-, y otras cosas que son nuevas. Lo que uno siente es que hay gente que tiene vocación por su trabajo, por el rol que ocupa, y otros que están más distraídos, que el sistema los va volviendo más cínicos. Que tengamos esperanza en que algunas cosas se modifiquen depende de la gente que está adentro.

¿Te sorprendió el desplazamiento del ex titular del INCAA?

-Semanas antes de que eso sucediera ya se rumoreaba algo dentro del ámbito del cine. El modo en el cual se pidió la renuncia de Alejandro Cacetta fue muy sospechoso. Me parece que la reacción de la comunidad cinematográfica es muy similar a lo que está sucediendo en otros ámbitos de la cultura. Y la preocupación es justificada. Lo que dice la gente del Gobierno es que no va a cambiar la ley, y la preocupación del ámbito cinematográfico, teatral y musical, es que, de manera privada y silenciosamente, están avanzando con la ley de convergencia digital.

¿Cuál es el temor?

-Es un anteproyecto que el macrismo no muestra y, de ser aprobado en el Congreso, podría barrer con el 60% de los fondos del cine, del teatro y de la música. Creo que la industria nacional está en riesgo y tiene que ver con el proyecto que el macrismo está llevando adelante. Insisto, si no lo muestran a gente del cine y de la cultura es porque algo hay ahí. En todo el mundo el cine está financiado. La industria de la televisión también está afectada por el amplio abanico de plataformas digitales. Estamos transitando un momento de adaptación y cambio en relación a las plataformas digitales y al on demand. No creo que los programadores estén felices de tener que completar la grilla con latas extranjeras, pero habría que ver la manera de generar más ficción nacional.

¿Qué opinás de la política económica del Gobierno?

-Me impacta como a todos los ciudadanos, fue un cimbronazo, se sintió muy rápido, pero no me sorprende. Era esperable. Es preocupante y angustiante, pero más que sorprendido, estoy desorientado sin saber hacia dónde van y si van a aflojar en algún momento. Ya lo viví y sé como termina.

Muchos actores fueron militantes del kirchnerismo ¿Qué te interesó a vos de ese espacio?

-En líneas generales y desde que tengo memoria, nunca había vivido una gestión progresista. Y lo que me interesó del kirchnerismo fue lo que tuvo de progresista. El de Macri es un gobierno de derecha, y la derecha nunca va a defender los derechos humanos.

¿Qué ves cuando ves a Mauricio Macri?

-No tengo una reacción personal con su rol de Presidente. Lo que sí me genera angustia es la gestión. Yo tengo problemas con eso, me preocupa hacia dónde está yendo la economía, me preocupa el endeudamiento. Son políticas que siempre que se han implementado no las pueden comunicar directamente. Es mi visión respecto del neoliberalismo, y sabemos que el neoliberalismo necesita que haya pobres para que bajen los sueldos, pero no te pueden decir que quieren que haya pobres. Contrariamente a eso te hablan de “pobreza cero”. Por eso insisto en que lo que me provoca malestar es la gestión. Macri como presidente no me genera nada y no tengo esperanzas con este gobierno.

Por: ALEJANDRA CANOSA