Telecom del Grupo Clarín “suspendió una emisión por la corrida” y se complica financiamiento a empresas por USD 5.600 millones

ArteargentinA: Cuando Nueva York volvía a abrirle las puertas a las empresas locales, la volatilidad encareció el financiamiento.

ArteargentinA: Tras tres meses de ausencia de compañías argentinas en el mercado de Nueva York, parecía que la distribuidora Transportadora de Gas del Sur (TGS) volvía a abrir las puertas de Wall Street a partir de su exitosa colocación realizada la semana pasada.

Sin embargo, la corrida del dólar y la fragilidad macroeconómica local provocaron no sólo la postergación de la emisión que tenía planeada realizar Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) por USD 400 millones, sino también la de la mega compañía de telecomunicaciones Telecom-Clarín, que los analistas del mercado descartaban que no tendría inconvenientes en financiarse a muy bajo costo.

Contra todos los pronósticos, el bono de 1.000 millones de dólares que iba a emitir la empresa mediante un consorcio que integraban los bancos Citi, HSBC, JP Morgan, Santander y el ICBC fue postergado para la semana próxima, ya que la tasa ofrecida por el mercado se ubicó entre 7,25% y 7,5%, un punto arriba de lo planificado.

Si bien la firma necesita ese dinero para encarar el ambicioso plan de inversiones por 5.000 millones de dólares que anunciaron a fin de potenciar su infraestructura y responder a la creciente demanda de conectividad permanente y en movilidad de los clientes, puede darse el lujo de esperar una mejor tasa y usar los 600 millones de dólares que tiene en caja para comenzar con dicho plan. A su vez, cuenta con la posibilidad de obtener buenos créditos con diversos bancos locales y extranjeros e incluso con organismos multilaterales como el Banco Mundial.

La tasa que iba a tener que pagar Telecom-Clarín para colocar USD 1.000 millones se disparó un punto arriba de lo planificado por la corrida. La empresa decidió financiarse con la caja y esperar que se calme el mercado.

A diferencia de Telecom, la mayoría de las empresas que buscan financiamiento no cuentan con esta suerte. “Desgraciadamente las empresas más chicas van a tener que dilatar los pagos a proveedores y demorar inversiones”, sostuvo el analista de mercados Francisco Uriburu en diálogo con LPO.

“También están en duda los 3.200 millones de dólares que iban a ingresar por cinco bonos internacionales liderados por la provincia de Córdoba, Mastellone Hermanos y Camuzzi Gas Pampeana, mientras que se retrasará aún más la venta de la participación estatal en Transener y de YPF en Metrogas”, agregó el analista financiero Sebastián Maril en diálogo con LPO. En suma, se trata de 5.600 millones de dólares que iban a ingresar y por el momento están frenados, justo cuando en Banco Central más los necesita para calmar las aguas localmente.

Para Maril, el encarecimiento del financiamiento “no radica en el flight to quality, ya que TGS colocó exitosamente luego de la suba de tasa del bono a 10 años en Estados Unidos al 3%, sino en la volatilidad argentina tras la suba del dólar y la tasa de interés local”.

En este sentido, Uriburu destacó que “los inversores extranjeros están preocupados por la capacidad de repago argentina que se manifestó en el informe del Instituto Internacional de Finanzas (IIF)“. En paralelo, el analista opinó que “hay un desconocimiento del nuevo nivel del dólar que parece no encontrar su nuevo punto de equilibrio y eso provoca un impasse en las decisiones de endeudamiento”.

Las últimas empresas que habían logrado hacerse de liquidez en Wall Street fueron AySA, Genneia y MSU Energy, que en conjunto habían colocado 1.250 millones de dólares en enero de este año.

TGS rompió esta tendencia la semana pasada, cuando colocó USD 500 millones a una tasa del 6,75% anual, pero esta señal de interés por los bonos corporativos nacionales se diluyó rápidamente a partir de los recientes cambios macroeconómicos.