El Campo en ArteargentinA: Tensión entre frigoríficos y productores por la crisis ganadera

El Campo en ArteargentinA: Los precios de la hacienda están planchados desde 2016. Los exportadores aún no trasladaron los beneficios de la devaluación.

El Campo en ArteargentinA: La ganadería fue uno de los rubros de la economía que más rápido comenzó a mostrar señales de crecimiento a partir de la eliminación de retenciones y liberación de exportaciones dispuesta por el Gobierno nacional en diciembre de 2015.En 2016 los precios de la hacienda se reacomodaron y los productores volvieron a invertir aumentando casi todos los indicadores del sector: precios, exportaciones, faena, stock y consumo interno crecían. Se vivía un verdadero “boom ganadero”.

Sin embargo, ya el año pasado se encendieron algunos signos de alerta. La inflación, más alta de la prevista, empezaba a licuar la rentabilidad. Y, para colmo, el 2018 empezó de la peor la manera. El combo sequía + devaluación activó luces rojas.

Como suele ocurrir cada vez que hay problemas en la ganadería, los distintos eslabones de la cadena comercial comienzan a repartirse responsabilidades evidenciando que las heridas del desmantelamiento del sector durante el kirchnerismo aún siguen abiertas.

Las miradas apuntan a los frigoríficos exportadores nucleados en el poderoso Consorcio ABC en donde aseguran que no hay mejoras en los precios pagados a los productores porque la industria aún no gozó de los beneficios que generó la corrección cambiaria.

Lo cierto es que el congelamiento de precios se produce en un contexto en el cual las previsiones de exportaciones de carne para este año se ubican en torno a las 400.000 toneladas, el doble en relación al 2015 cuando no se superaban las 200.000 toneladas.

El ex ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, disparó contra los frigoríficos: “Tienen un tipo de cambio de $ 31 (por el reintegro del 5,8% a los exportadores de carne), la hacienda más barata del Mercosur y dicen que no pueden aumentar los precios porque tienen que reinvertir. No sabía que éramos socios”.

Buryaile es una palabra más que autorizada para la producción dado que, desde que dejó el Ministerio de Paseo Colón en noviembre pasado, está instalado en la provincia de Formosa donde retomó su actividad privada vinculada, justamente, a la ganadería.

En rigor, los ganaderos se quejan porque sostienen que los valores que reciben por parte de la industria son los mismos que regían en 2016 con una inflación de casi un 100 por ciento a la fecha que licuó por completo la rentabilidad del primer eslabón de la cadena.

Además, la devaluación promovió un ajuste importante en los valores del maíz (que actualmente cotiza a $ 4.200 por tonelada) junto con la mayor oferta de animales provocada por la sequía generando una baja abrupta en el valor de la hacienda.

En el Mercado de Liniers el valor promedio de los terneros cotiza a $ 45; el de los novillitos de entre 351/390 kilos a $ 44; el de las vaquillonas $ a 39; el de las vacas buenas a $ 23; el de las vacas regulares a $ 19; y el de las vacas conserva a $ 16.

Un dato que muestra la crisis es que en mayo pasado la faena de hembras alcanzó una proporción del 46%. Se trata de una alarma amarilla porque, si ese valor se sostiene en los meses siguientes, la ganadería estaría ingresando en una fase de liquidación.

En la actualidad el stock vacuno nacional se ubica en torno a las 54 millones de cabezas, una cifra 4% mayor a la registrada a mediados de 2015 y muy superior respecto al piso de 48 millones alcanzado en 2011 después del desfalco que provocó la intervención K.

El titular de Federación Agraria (FAA), Omar Príncipe, habló del tema: “Mientras las familias pagan cada vez más caros los alimentos, los agricultores que los elaboramos, trabajamos a quebranto”, dijo en el Consejo Directivo de la entidad en Alcorta.

“Los grupos concentrados son los que tendrán el mayor beneficio de la devaluación, mientas los chacareros siguen luchando ante los aumentos de tarifas y gasoil, la falta de financiamiento, las altas las tasas, y la dolarización de los insumos”, agregó Príncipe.

“Controles a frigoríficos”

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) denunció por una evasión impositiva de $ 13,75 millones a un importante frigorífico de la ciudad de Chascomús, al determinar que durante 2016 omitió tenencias de ganado por más de $14 millones.

Además, durante las tareas de fiscalización llevadas a cabo por funcionarios de la AFIP, se determinó un aumento de $ 25 millones en el resultado del ejercicio observado e inconsistencias impositivas superiores a los $ 2,8 millones.

Se trata de la firma Microgauss S.A., que luego de estas acciones presentó una rectificativa de su declaración jurada en donde reconoce el millonario saldo a pagar en concepto de IVA y Ganancias. También se suscribió a un plan de facilidades de pago.

Según informó la AFIP mediante un comunicado de prensa, la denuncia fue radicada en la Secretaría Penal del Juzgado Federal de Dolores y contempla en el Régimen Penal Tributario penas que pueden ir de los 3 años y 6 meses a 9 años de prisión.

A partir de las tareas de fiscalización del ente recaudador, en el sector bovino se registró, entre febrero de 2017 y marzo de 2018, un aumento de 131% en la recaudación de IVA y una suba del 82% en la cantidad de ventas declaradas.