Alberto Cortez: “Siento un orgullo inmenso de ser argentino”

ArteargentinA: El cantautor, radicado en Europa, dialogó con Cadena 3 sobre sus inicios en la música y contó por qué compuso algunos de sus éxitos como “Te llegará una rosa”.

ArteargentinA: El cantautor Alberto Cortez revivió en diálogo con Cadena 3 grandes momentos de su carrera, destacó que viviendo en Europa siente “un orgullo inmenso de ser argentino” y explicó el origen de algunas de sus canciones.
“Los años no vienen solos, en consecuencia estoy sufriendo esa invasión irremediable de los años que pasan, pero a pesar de todo eso me siento muy bien, cómodo, no tengo problemas de salud, en consecuencia estoy contento”, expresó.
Sobre su éxito en el Viejo Continente, destacó que llegó de joven con el sueño que tenían muchos argentinos a una edad juvenil, que era visitar la tierra de sus ancestros, y que cuando llegó tuvo “algunos toques de suerte” que tuvieron repercusión en su carrera.
El reconocido artista pampeano recordó que escribió su canción “El abuelo” en homenaje a la raza que “de alguna manera pobló nuestro país”, especialmente de gallegos, gente que nació en Galicia como su padre que hizo su vida en Argentina.
“La canción ‘Te llegará una rosa’ nace cuando yo hago pareja, me uno a la persona que tuve la suerte de conocer y amar. Me enamoré profundamente de ella y me parecía adecuado cantar una canción de amor. Cuando yo me iba a trabajar a Francia, España o Portugal, tomaba la precaución de dejar con el florero de la esquina la obligación de llevarle cada día una rosa”, revivió.
El también poeta se llama en realidad José Alberto García Gallo. Acerca del origen de su nombre artístico, contó que cuando empezó a cantar en Argentina, lo hacía en una orquesta de Buenos Aires y le decían que García no tenía nada de artístico. Alguien de allí le dijo, que vivía en la calle Hernán Cortez y le preguntó por qué no se ponía ese nombre, lo que aceptó.
Y concluyó: “Siento un orgullo inmenso de ser argentino y de caminar el mundo con esa bandera por delante (…) Viví el tiempo suficiente para amanecer en mi vida en San Rafael, es una piedra preciosa guardada en mi corazón”.