Okupas entraron por la fuerza a la casa de una joven pareja, los echaron y se atrincheraron adentro

ArteargentinA: Ocurrió en la localidad de San Martín. La mujer que lideró la banda de okupas era la ex dueña de la vivienda que la perdió en el marco de un juicio laboral que le iniciaron en su contra. Tras una noche de angustia pudieron recuperar su casa.

ArteargentinA: A diferencia de lo que suele suceder en la mayoría de los casos de usurpaciones, en las que los okupas se apropian de casas o terrenos semiabandonados, el viernes por la noche un grupo de seis personas irrumpió por la fuerza en una casa de la localidad de San Martín, expulsaron a sus legítimos dueños, y se atrincheraron adentro.
Erika Francescon, una joven italiana de 32 años, y su marido no se encontraban en la casa al momento de la intrusión. Sí estaba su hija de pocos meses y Nora, su niñera que fue golpeada por los usurpadores.
“Escuché ruidos en la puerta y bajé, yo estaba arriba haciendo dormir a la beba, y cuando bajo me los encuentro ya adentro y tratan de empujarme hacia afuera” contó Nora en diálogo con C5N.
Y siguió: “Yo me pude escapar y les pedí que me dejaran agarrar a la beba que estaba durmiendo en la habitación. Me decían que no, que me fuera y en eso baja una mujer que había entrado con ellos, con la beba en brazos, y me la tira y me dice que vaya”.
La mujer que lideraba la usurpación era María Dora Vázquez, ciudadana paraguaya y antigua dueña de la casa a la que la Justicia le había rematado la propiedad por una deuda que tenía a raíz de un juicio laboral.
La mujer empezó a gritar, decía que era la verdadera dueña, que tenía los papeles” aseguró Nora.
A su vez Erika, que recién pudo recuperar su hogar en la mañana de este sábado contó que junto a su pareja compró la casa en 2016 en un remate público y aseguró que poco después recibieron amenazas de parte de los ex dueños pero que enseguida cesaron.
Ahora se encontraron con que directamente intentaron recuperar su vivienda por la fuerza. Incluso en medio de las diligencias que inició la fiscalía de San Martín para lograr que los okupas abandonaarn la casa, Erika se enteró de que antes de elegir la vía violenta habían presentado una denuncia contra ella por usurpación.
Erika, Ariel y la beba se vieron obligados a dormir dentro de una camioneta, estacionada en la puerta de su propiedad, por temor a que el grupo de personas que está adentro destruya el lugar o les robe todo lo que tienen. “Yo de ahí no me pensaba mover”, agregó la mujer.

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