A partir de julio estará disponible la vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón

ArteargentinA: Se trata de una inyección que está indicada para pacientes que presentan la enfermedad en forma avanzada. El descubrimiento pertenece a un consorcio científico integrado por Argentina y Cuba. Estará disponible en julio en el país y deberá ser cubierta por obras sociales.

ArteargentinA: Los pacientes que se encuentran en tratamiento como consecuencia del cáncer de pulmón podrán contar con un nuevo medicamento destinado a frenar el desarrollo de las células tumorales. Se trata de una vacuna de última generación que estará disponible a partir de julio en todo el país y deberá ser reconocida tanto por las obras sociales y prepagas como por los planes de salud provinciales, siempre bajo prescripción médica.
El descubrimiento, que implicó 18 años de investigación por parte de 90 científicos pertenecientes a organismos y entidades públicas y privadas unidas en un consorcio conformado entre Argentina y Cuba, es considerado como el más importante de la última década dentro del campo de la oncología pulmonar. En nuestro país, la comercialización del Racotumomab -tal como es el nombre de este nuevo fármaco- estará a cargo del laboratorio Elea bajo el nombre de Vaxira.
El doctor Daniel Alonso, director del Laboratorio de Oncología Molecular de la Universidad de Quilmes (una de las tantas instituciones que colaboró en la creación de la vacuna) y director científico del Consorcio de Investigación y Desarrollo destacó que “no se trata de una cura milagrosa ni un tratamiento que va a reemplazar a las terapias convencionales”.
De hecho, las dosis van a servir de complemento en aquellos casos específicos en que exista un cáncer pulmonar avanzado de células no pequeñas en personas que hayan recibido quimio o radioterapia. Vale decir, que justamente ésa es la variable más común asociada a la enfermedad.
El experto adelantó que lo que genera esta inmunoterapia activa se traduce en una actividad antitumoral que colabora a preservar los tejidos sanos del paciente. “Los cánceres se enmascaran en el sistema inmunológico e impiden que éste los reconozca.
Lo que se busca con esta vacuna es precisamente lograr que esos elementos extraños sean reconocidos y expulsados”, indicó Alonso, y aclaró que a principios de julio las dosis serán distribuidas en el país “en cantidad suficiente en relación a la demanda que se espera”.
“Respuesta alentadora”
Para evidenciar los buenos resultados de este tratamiento destinado a elevar la sobrevida de los pacientes con cáncer de pulmón, se desarrollaron ensayos clínicos en 200 personas que presentaron la patología residentes en Argentina y Cuba, durante un lapso de seis años. El resultado fue que la vacuna triplicó el porcentaje de pacientes que viven al menos dos años después de la aplicación.
La administración de este medicamento se realiza con una inyección intradérmica y de acuerdo a las indicaciones de la Anmat (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) las primeras cinco dosis se aplican cada catorce días. Luego el paciente recibe un refuerzo de mantenimiento cada 28 días.
De acuerdo al comunicado, la aplicación de la vacuna es ambulatoria. Esto significa que los pacientes que se encuentren en tratamiento por cáncer de pulmón no tendrán la necesidad de internarse para recibir la inmunización, en tanto que los efectos secundarios más frecuentes detallados se limitan a “una reacción de leve a moderada en el lugar de la inyección”. Por su parte, entre los efectos generales se describen (de manera menos frecuente) algunos síntomas de gripe, como escalofríos.
Otro punto a favor que presenta el fármaco consiste en que las dosis, una vez asimiladas por el organismo, no producen vómitos, náuseas ni caída del cabello. Próximamente, las investigaciones en relación con este avance serán presentadas en el Congreso Mundial de Oncología (ASCO por sus siglas en inglés), que tendrá lugar en la ciudad de Chicago.
Dentro de todos los tipos de cánceres, el de pulmón se considera como uno de los más letales y frecuentes en todo el planeta. Entre las causas más habituales aparece el tabaquismo, ya que del total de pacientes que desarrollan la patología al menos 95% es o fue fumador.