Fue a que le tiraran las cartas a un templo umbanda y el vidente abusó de su hijito

El acusado, de unos 55 años, sigue libre.

ArteargeaEl acusado, de unos 55 años, decía que «iba al baño» y aprovechaba esos minutos para manosear al chico. El degenerado continúa en libertad y la Justicia resolvió aplicar una restricción perimetral de tan sólo tres metros, porque vive a dos casas de la víctima, en General Pacheco.

ArteargentinA: Una mujer, de 30 años, denunció a un vidente de un templo umbanda por abusar de su hijo de 11 años en su vivienda situada en el barrio Las Tunas, ciudad bonaerense de General Pacheco. El acusado continúa en libertad y la Justicia resolvió aplicar una restricción perimetral de tan sólo tres metros ya que el hombre, de unos 55 años, vive a dos casas de distancia de la vivienda de la víctima.
El tremendo suceso ocurrió en la casa del acusado, situada en la calle Juan Azurduy al 3700, donde tiene en funcionamiento un templo umbanda en el que «tira las cartas y cura el empacho». En este lugar, el menor de edad fue abusado en cuatro oportunidades ya que el nene estaba amenazado de muerte y no se animaba a contarle lo sucedido a su madre. 
Sol, la madre de la víctima, relató que hace dos años una vecina le recomendó los servicios de Jorge y, luego de pensarlo durante un tiempo, decidió ir al templo umbanda para que le tiren las cartas. La mujer se sintió tan a gusto con la atención de este hombre que comenzó a frecuentar el establecimiento religioso e, incluso, llevó a su hijo a conocer la vivienda.
«En la parte de adelante del inmueble, vive Jorge. En la de atrás, tiene su templo umbanda. Cuando iba a tirarme las cartas, él me ofrecía dejar a mi hijo mirando la tele en su casa para que se sienta más cómodo durante la espera. Sin embargo, siempre se ausentaba unos minutos para ir al baño. En ese tiempo, aprovechaba para tocar los genitales de mi hijo por debajo de su ropa», relató la mujer. 
El menor fue abusado en cuatro oportunidades y guardó silencio porque estaba amenazado y temía por la integridad física de su madre. Según sus dichos, «quería cuidarla y no quería arruinar nada porque la veía feliz cuando visitaba el templo». Sin embargo, el secreto comenzó a manifestarse en sus cambios de conducta.
«Él siempre fue un chico muy bueno y estudioso. De pronto, comenzó a tener cambios en su personalidad. Se enojaba y cuando le preguntába qué le pasaba, lloraba desesperado y me decía que quería estar solo. Decidí llevarlo al psicólogo y, en una de las sesiones, mi nene confesó lo sucedido», contó su madre en diálogo con cronica.com.ar
«Jorgito me tocaba, me tocaba, adelante y atrás», gritó quebrado en llanto el chico mientras estaba siendo atendido en el Hospital Materno Infantil de Tigre. Su mamá, al enterarse de lo sucedido, habló con él y obtuvo más detalles de los terribles abusos. «Lo amenazaba de muerte. Le decía que, si llegaba a contar algo, le iba a hacer daño a él y a mí. Me dijo que me quería cuidar. Como mamá, estoy segura de que aún tiene cosas guardadas. Sin embargo, su relato fue más que suficiente para denunciar a este hombre ante la Justicia», agregó. 
La mujer realizó la denuncia ante la Comisaría de la Mujer de General Pacheco. Tras la acusación, resolvieron aplicar una restricción perimetral de tan solo tres metros porque el presunto abusador vive a dos casas de distancia de la vivienda de la víctima. 
Es una ridiculez la restricción. Mi hijo y yo nos cruzamos con el abusador todo el tiempo. Tenemos miedo, impotencia y mucha bronca. Este hombre está libre y, cuando nos ve, se ríe de nosotros. Abusó de mi nene y, encima, goza de su libertad y está totalmente tranquilo», precisó.
Al concluir, agregó: «Necesito ayuda desesperada, este hombre tiene que estar tras las rejas. No tengo dinero para contratar un abogado y la justicia es muy lenta. Mi hijo merece vivir tranquilo. Este hombre lo arruinó y, el hecho de que este libre perjudica todos los días a mi familia».