Indignación y repudio: Cazadores furtivos matan a la última jirafa blanca hembra del mundo y a su cría en una reserva de Kenia

ArteargentinA: Una jirafa blanca y su cría de siete meses fueron asesinadas por cazadores furtivos en una reserva natural de Kenia. El animal es único en su especie.

Radio El Mundo: Una jirafa hembra blanca, que se cree que es la última de su tipo en el mundo, ha sido asesinada por cazadores furtivos, según han anunciado conservacionistas de Kenia.

Residentes locales hallaron los esqueletos de la madre y la cría tras una larga búsqueda y se cree que murieron hace al menos cuatro meses, dijo el gerente de la reserva Ishaqbini Hirola, en Kenia, a través de un comunicado. Estas raras jirafas, que carecen de los colores propios de la especie por el leucismo, habrían sido asesinados por cazadores furtivos armados, especificaba la nota.

Estas jirafas fueron vistas por primera vez en mato de 2017 en el condado de Garissa y su hallazgo tuvo una repercusión mundial por su singularidad y belleza.

El Servicio de Fauna de Kenia fue llamado a investigar la desaparición después de que los animales no fueran vistos durante varias semanas.

The Real Kenyan@therealkenyan_

BREAKING NEWS: Sad day as KENYA’s only female white giraffe and her calf are killed by poachers at Ishaqbini Hirola Conservancy in Ijara, Garissa County. 🦒🦒😢😢😢😢😢

Ver imagen en TwitterVer imagen en TwitterVer imagen en TwitterVer imagen en Twitter
«Este es un día muy triste para la comunidad Ijara (zona de la reserva) y para toda Kenia», dijo Mohammed Ahmednoor, gerente de esta reserva en el condado de Garissa, en Kenia,

«Somos la única comunidad en el mundo que custodiaba las jirafas blancas», dijo el gerente que recordó el atractivo turístico que tenían para la zona.

Ahmednoor describió la matanza de las jirafas como «un golpe a las importantes medidas adoptadas por la comunidad para conservar especies raras y únicas y una llamada de atención para seguir apoyando los esfuerzos de conservación», informa The Independent.

Después de la matanza de la madre y la cría, sólo queda una jirafa blanca, un ejemplar macho solitario. La cría nació el pasado agosto y formaban una familia de tres, de la que queda ahora sólo el macho.

Estos animales únicos heredaron su brillante pelaje blanco de una condición conocida como leucismo que inhibe la pigmentación de algunas células de la piel.