Feroz masacre en una villa de San Martín, «asesinaron a balazos a tres jóvenes»

ArteargentinA: Tres jóvenes de entre 18 y 24 años fueron asesinados a balazos en la villa Loyola, una zona relacionada con la banda de «Mameluco» Villalba.

ArteargentinA: La villa Loyola, en el partido bonaerense de San Martín, es un territorio invadido por los narcos. Los vecinos que viven ajenos a una vieja guerra por el control de la droga terminaron acostumbrándose al sonido de los disparos. En la madrugada de este miércoles, esa extraña normalidad terminó en una masacre: tres jóvenes de entre 18 y 24 años fueron acribillados en el barrio y una chica de 16 terminó con una herida de bala, y se salvó de milagro. 

Hay varias versiones de lo que pasó, aunque la principal hipótesis apunta a un ajuste de cuentas vinculado al negocio de la droga. Lo que se sabe hasta el momento es que dos sujetos armados dispararon más de veinte tiros en uno de los pasillos del asentamiento y mataron a Ariel Arnaldo Villalba Galeano (24), Brian Martínez (24) y Gustavo Aimar Soto Peláez (18).   

Villalba es la única de las víctimas que vivía en esa zona. Su apellido es familiar porque esta zona, al igual que la cercana Villa 18, está asociada a un histórico narcotraficante: Miguel Angel «Mameluco» Villalba, el narco que quiso ser intendente y que actualmente cumple una condena única a 27 años de prisión.  

Ariel recibió tres disparos (uno en el glúteo y dos en las piernas) y murió desangrado en el lugar, mientras esperaba que llegara la ambulancia. Según fuentes policiales, tenía antecedentes por narcotráfico. 

Brian Martínez, que vivía en el Barrio Ejército de los Andes, más conocido como Fuerte Apache, falleció de un disparo en la cabeza. Había ido a visitar a su hermana y, según aseguró un familiar, quedó en medio de una guerra de narcos. «Estaba en la vereda y pasó un auto tirando tiros a mansalva», contó su tío Á.M.    

Soto Peláez, la tercera de las víctimas fatales, también recibió tres balazos: uno en la espalda y dos en las piernas. Los voceros señalaron que este joven de nacionalidad peruana tenía domicilio en la villa 1.11.14 del Bajo Flores, una zona históricamente controlada por narcos que responden a Marco Estrada Gonzáles.  

Había ido a visitar a su hijo, que vive con la madre en la villa Loyola. Según fuentes policiales, dos de sus hermanos están presos desde agosto en el marco de una causa por comercialización de estupefacientes en la comisaría 6ta. de San Martín.

En el mismo ataque, una adolescente de 16 años que estaba de manera circunstancial cerca del lugar, fue herida de un disparo que le rozó un pecho, el cuello y la clavícula, aunque las fuentes dijeron que se encuentra fuera de peligro. 

«Contó que vio acercarse a pie a dos personas, con capucha y barbijo, que uno levantó un brazo con un arma y empezaron los tiros, uno de los cuales la hirió por un rebote. Pero no pudo aportar mucho más», indicó uno de los investigadores, según un cable de la agencia Télam.   

Los detectives intentan determinar si todos los balazos fueron efectuados por los sicarios o si hubo disparos cruzados, aunque en la escena no se secuestró ningún arma en poder o cerca de las víctimas, a quienes los peritos les tomaron muestras de sus manos para analizar si tienen o no residuos de pólvora. 

Los cuerpos fueron hallados a 15 o 20 metros distante uno de otro, lo que indica que hubo una persecución de los homicidas y un intento de escapar de las víctimas.